Aprende qué es la severidad, cómo se mide y por qué es clave para evaluar el impacto de incidentes en gestión de riesgos
¿Qué es la severidad en gestión de riesgos?
Cuando ocurre un incidente, no basta con saber qué tan probable era. También es necesario entender qué tan grave puede ser o fue su impacto. A eso responde la severidad: una forma de clasificar las consecuencias de un evento para tomar decisiones más claras y proporcionales.
Qué es la severidad
La severidad es una medida del impacto o consecuencia que genera un incidente. Permite clasificar lo ocurrido según el nivel de daño y orientar la respuesta operativa.
En el sistema de Fullsky, la severidad no se limita a las personas. También evalúa:
afectación a equipos e infraestructura,
impacto en el ambiente,
alteración en la logística del programa.
Esto amplía la mirada: un incidente no solo puede lesionar a alguien, también puede comprometer la operación o generar daño ambiental.
Qué no es la severidad
La severidad no es la probabilidad. Tampoco es una percepción subjetiva aislada.
Conviene distinguir:
Probabilidad: qué tan posible es que ocurra un evento
Severidad: qué tan grave sería o fue ese evento
Riesgo: la combinación entre probabilidad y severidad
Confundir estos conceptos lleva a decisiones desbalanceadas: subestimar eventos poco frecuentes pero graves, o sobrerreaccionar frente a eventos leves pero comunes.
Una idea clave: la severidad ordena la respuesta
La severidad no solo describe lo ocurrido: define qué hacer frente a ello.
Su uso permite:
activar protocolos adecuados,
priorizar respuestas y evacuaciones,
estandarizar el registro de incidentes,
generar aprendizajes útiles.
Es, en esencia, un lenguaje común para actuar.
La escala de severidad
Fullsky utiliza una escala de seis niveles (0 a 5):
Nivel 0: sin impacto
Nivel 1: impacto menor
Nivel 2: moderado
Nivel 3: serio
Nivel 4: severo
Nivel 5: crítico
Cada nivel no solo describe consecuencias, sino que implica una forma distinta de intervenir.
Severidad en personas
Evalúa el daño físico o emocional.
Ejemplos:
Nivel 0: persona ilesa
Nivel 1: lesiones leves (raspones, malestar leve)
Nivel 2: requiere seguimiento (vómitos, desmayos)
Nivel 3: atención médica externa (fracturas simples, infecciones)
Nivel 4: compromiso de funciones vitales
Nivel 5: riesgo de vida o muerte
Aquí la severidad está directamente relacionada con la salud y la integridad de las personas.
Severidad en equipos e infraestructura
Evalúa qué tanto se afecta la capacidad operativa.
Ejemplos:
Nivel 0: todo funciona correctamente
Nivel 1: fallas menores
Nivel 2: daño parcial reparable
Nivel 3: afecta la dinámica del programa
Nivel 4: compromete la continuidad
Nivel 5: colapso total
Esto es clave porque un incidente puede no afectar a las personas, pero sí detener completamente una operación.
Severidad en el ambiente
Evalúa el impacto en el entorno natural o comunitario.
Ejemplos:
Nivel 0: sin alteración
Nivel 1: impacto leve
Nivel 2: afectación reversible
Nivel 3: daño que requiere restauración
Nivel 4: afectación seria a ecosistemas o comunidades
Nivel 5: daño irreversible o de gran escala
Esta dimensión introduce una responsabilidad adicional: no solo operar bien, sino operar sin degradar el entorno o quedar a merced de él.
Ejemplo simple
Imagina una caída durante una caminata.
Si solo hay un raspón → severidad baja
Si hay una fractura → severidad seria
Si compromete la vida → severidad crítica
El evento es el mismo (una caída), pero la severidad cambia completamente la respuesta.
Error frecuente: medir todo solo por frecuencia
Un error común es enfocarse únicamente en qué tan seguido ocurre algo.
Esto puede llevar a ignorar eventos poco frecuentes pero altamente graves.
Por ejemplo:
una diarrea leve puede ser frecuente, pero de baja severidad
una caída con trauma grave puede ser rara, pero de alta severidad
La gestión de riesgos exige mirar ambas dimensiones.
Entonces, ¿para qué sirve medir la severidad?
Sirve para:
dimensionar el impacto real de los incidentes,
priorizar recursos y decisiones,
definir protocolos de respuesta adecuados,
aprender con mayor precisión.
En otras palabras: la probabilidad dice qué tan posible es, la severidad dice qué está en juego.
Preguntas frecuentes
¿La severidad siempre se evalúa después del incidente?
Principalmente sí, pero también puede anticiparse al analizar escenarios.
¿Un mismo evento puede tener distinta severidad?
Sí. Depende de las consecuencias que genere en cada caso.
¿Por qué evaluar equipos, ambiente y logística?
Porque el impacto de un incidente no se limita a las personas. También puede afectar la operación y el entorno.
Conclusión
La severidad es la forma de entender qué tan grave es o puede ser un incidente. No mide frecuencia, mide impacto.
Fuentes de referencia: Herramienta: Escala de severidad




